Salí a la calle, otros salieron también. Dentro de grandes burbujas, dentro de latas, dentro de cápsulas; respirando un aire que circulaba dentro y sin parar. Sin rostros, sin miradas, sin conexión con los demás.
Salí a la calle y me paré junto a los otros sin rostro y sin mirada. Me pregunté si era un error llevar el viento conmigo - así libre; me pregunté si era un error tratar de encontrar un par de ojos, una sonrisa, una canción.
Salí a la calle, busqué a otros entes en tránsito de ser, de estar, de disfrutar, de perdonar; pero no había con quién conectar.
Salí a la calle, sin encontrar.